viernes, 5 de junio de 2015

Un matrimonio de gallegos va al médico, que le receta unos supositorios a la mujer. Al salir, se ponen a hablar entre ellos: - Oye Manolo, ¿Qué es un supositorio? - Pues la verdad es que no lo sé. - Y entonces ¿Cómo los voy a usar? - Pues no sé. Mira, lo mejor es que entremos otra vez y se lo preguntemos al medico, que debe saberlo. - No, hombre, no, que se va a enfadar. - ¡Qué se va a enfadar! Anda, mujer, no seas tímida. Total, que vuelven a entrar y la mujer le pregunta al médico: - Esto... ¿nos podría decir cómo se usan los supositorios? - Sí, claro. Tiene que sacarlos del envoltorio, con un poco de cuidado para que no se rompan, y metérselos por el culo. - Ves, Manolo, ya te dije que se iba a cabrear. Pues esto es un señor de Lepe que se ha comprado un Mercedes y el día que lo estrena con su señora se deja las llaves dentro del coche. - Bueno, pues habrá que coger una piedra y romper un cristal, dice el hombre. - No seas tan brusco, cariño; mira, la ventana está un poco abierta; coges un alambre y tiras del seguro de la puerta... El hombre lo intenta, pero nada. La mujer, con aquel retintín tan especial, le corrige: - Pero, cariño, hazle un lazo al extremo para poder agarrar el seguro... Sudando el hombre, hace el lacito, pero nada. - ¡Cariño, por Dios! El lacito mas estrecho: ¿cómo piensas agarrarlo, si no...? Total que nuestro hombre no puede más y le grita a su mujer: - ¡Sí, claro, tú desde dentro del coche lo ves todo muy fácil! Llega un Abogado al cielo y toca la puerta, en eso le sale a recibir San Pedro y le pregunta: - ¿Y tú quién eres? - Yo soy abogado - Los abogados no entran aquí. - Como que no si el cielo es un lugar público... ¿y tú quién eres? - Soy el Portero y Guardian del Cielo... - Entonces muéstrame tu "Acta de Nombramiento". San Pedro titubea por un momento y se va a preguntarle a Jesús: - Señor, allí afuera hay un abogado que dice que puede ingresar al cielo porque es un lugar publico Jesús se acerca con el abogado y le dice: - Mira, aquí no entra ningún abogado. El abogado molesto le pregunta: - ¿Y tú quién eres? - Yo soy el hijo de Dios... - Entonces muéstrame tu Partida de Nacimiento", a ver si es cierto. Se voltea Jésus y le dice a San Pedro: - Mira mejor dejamos entrar a este abogado o luego me pedirá el "Acta de Matrimonio" de mi padre y entonces si que estamos jodidos...