viernes, 5 de junio de 2015

Problemas de memorias

Se encuentran dos amigos y dice uno al otro: - Oye qué tal te va con aquellos problemas que tenías de memoria. Totalmente curado, estoy como nuevo, de coña, tu. - ¿Y quien te ha curado? - Una eminencia. - ¿Podrías decirme su nombre, porque mi mujer tiene también problemas de memoria? - Claro, es el doctor,... como se llama hombre, el doctor .... ¿Cómo se llama esta montaña que está en Barcelona, que tiene una Virgen morena? Le contesta: - Montserrat. - El tío dirigiéndose a su mujer le dice: Oye Montserrat ¿Cómo se llama el médico que me ha curado?

El supuesto robo de un seiscientos

Un individuo está trabajando toda su vida para comprarse un seiscientos de segunda mano. El día que se lo dan llega a casa diciendo: - Ya lo tenemos María, lo tengo abajo aparcado- salen los dos al balcón y dice - míralo María es el blanco. Y mientras lo están mirando un individuo les está abriendo la puerta. - Que nos lo roban María, que nos lo roban Entran para adentro agarran el armario de la habitación entre los dos, lo sacan al balcón y se lo tiran al tío encima. Lo matan. Se celebra el juicio y el hombre es condenado a muerte. Sube al cielo y lo recibe San Pedro: - Dios os guarde, - Dios os guarde, también, usted dirá - Mire Pedro yo estuve trabajando toda mi vida como un desgraciado para poder comprarme un seiscientos de segunda mano y el día que lo estaba viendo con mi mujer, un sinvergüenza me lo estaba robando, no pude por menos de coger un armario y tirárselo a la cabeza. - ¡Caray! No te preocupes hijo pasa para adentro. Al rato, otro que sube para el cielo, lo recibe San Pedro, - Dios os guarde, - Dios os guarde también, usted dirá - Mire Pedro yo estuve trabajando toda la noche y al día siguiente, cuando salí, salí tan cansado que en vez de abrir mi coche, me equivoqué y estaba abriendo otro coche cuando me tiraron un armario en la cabeza - ¡Caray! Hijo pasa, pasa. Al rato otro que sube para arriba, - Dios os guarde - Dios os guarde, usted dirá - Mire Pedro, yo me entendía con una casada, ¿sabe?, estábamos los dos en la cama y llamaron a la puerta, y ella me dijo ¡mi marido, métete en el armario! Y ya no recuerdo nada más...

Ampaaaaro

Un tío que va al otorrinolaringólogo, mire doctor vengo porque tengo un problema. - ¿Que le ocurre? - Que mi esposa está mal de la escucha, no oye muy bien. - Y ¿donde está su esposa? - Aquí esta el problema doctor, que no quiere venir, que dice que son manías mías, que yo estoy loco, que ella está bien. - Pero si no me trae a su esposa ¿cómo quiere que le haga un diagnóstico? - Doctor, piense algo, porque estamos a punto de separarnos y yo la quiero mucho y no desearía perderla. - Mire..., no sé,... lo único que se me ocurre es que cuando usted llegue a casa la llama por su nombre y la va llamando mientras se acerca hasta que ella le oiga y cuando ella le conteste, mide la distancia que hay entre usted y ella y así podré saber el grado de sordera que padece. - ¡Gracias doctor ha salvado usted un matrimonio! El tío llega a casa y nada más abrir la puerta grita: AMPARO... silencio. Pasa al recibidor y vuelve a gritar: AMPARO.... nada. Desde el pasillo de nuevo: AMPARO... nada. Entra en el salón e insiste: AMPARO... silencio total. Por fin entra en la cocina, la mujer estaba preparando un guiso y se coloca a la espalda de ella, a un palmo del cogote y la grita: AMPARO Y ella: - ¡Que coño quieres, te he contestado ya cuatro veces, hombre!

Los mejores para operar

Cinco cirujanos discutían sobre quiénes son los mejores pacientes en una sala de operaciones. El primer cirujano dice: - Me gusta operar contables, porque, cuando los abres, todo está ordenado por números. El segundo cirujano responde: - Sí, pero los electricistas son mejores, porque todos los órganos están codificados por colores, no hay forma de equivocarse. El tercer cirujano agrega: - No, son mejores los bibliotecarios: dentro de ellos está todo ordenadito alfabéticamente. El cuarto dice: - No hay como los mecánicos, los tipos ya traen las piezas de repuesto que hay que colocar. El quinto, por último, les dice: - Siento disentir con todos, compañeros, los políticos son los mejores pacientes del mundo para operar. No tienen corazón, no tienen estómago, no tienen huevos, y, además, el cerebro y el culo son totalmente intercambiables.
Un recién casado se va con los amigotes de copas. El hombre le promete a la mujer que estará de regreso antes de la medianoche pero, como suele pasar, la fiesta se extiende, el tío se agarra un pedo de la leche y le dan las tres de la madrugada entrando por la puerta de su casa. Justo en ese momento, el reloj da tres campanadas y el tipo, temiendo que su mujer se despierte, imita las campanadas dang, dang... nueve veces más para que piense que son las doce de la noche. - Oye, me ha salido que te cagas, seguro que ni se ha enterado y se mete en la cama. A la mañana siguiente, la mujer le pregunta que a qué hora llegó. El le responde: - A la medianoche, mi amor. - Ya, ya. Oye Pepe, creo que vamos a tener que comprar otro reloj. - ¿Cómo que otro reloj? - Si, es que este debe estar roto ¿Sabes?. - ¡Pero si da la hora perfectamente! - ¡Y tan perfectamente! Anoche dio tres campanadas, hizo una pausa, dio otras 4 campanadas, se aclaró la voz con un carraspeo, dio 3 campanadas más, se tiró un pedo, dio las dos últimas y se descojonó de risa. Era el examen final de inglés en la facultad. Como muchos de los exámenes universitarios, su principal objetivo era eliminar a los nuevos estudiantes. El examen duraba dos horas y cada estudiante recibió su correspondiente hoja de examen con las preguntas. El profesor era muy recto y severo, catedrático a la antigua usanza, y le dijo a toda la clase que si el examen no estaba sobre su mesa después de dos horas exactamente, no se aceptaría, y el estudiante sería suspendido. Media hora después de empezar el examen, un estudiante entró por la puerta y le pidió una hoja de examen al profesor: - No va a tener tiempo usted para terminarlo, dijo el profesor al dársela. - Si que lo terminaré, contestó el estudiante. Se sentó y empezó a escribir. Después de dos horas, el profesor pidió los exámenes, y todos los estudiantes, en ordenada fila, los entregaron. Todos menos el que había llegado tarde, que continuó escribiendo como si nada pasase. Después de otra media hora, este último estudiante se acercó a la mesa donde se encontraba el profesor sentado leyendo un libro. En el instante en que intentó poner su examen encima del montón, dijo el profesor al alumno: - Ni lo intente. No puedo aceptar eso. Ha terminado tarde. El estudiante lo miró furioso e incrédulo. - ¿Sabe quién soy? -le preguntó-. - No, no tengo ni la menor idea -contestó el profesor en tono de voz sarcástico-. - ¿Sabe quién soy? -preguntó nuevamente el estudiante, apuntándose a su propio pecho con su dedo, y acercándose de manera intimidante-. - No, y no me importa en absoluto -contestó el profesor con un aire de superioridad- En ese momento, el estudiante cogió rápidamente su examen y lo metió en medio del montón, entre todos los demás. - ¡Eso es perfecto! -exclamó-. Y se marchó. Estaba en un restaurante y mientras iba al baño, vi como otra persona tomaba el mismo camino que yo. Al entrar al baño, observé cómo ocupaba uno de los dos cubículos, que eran de esos que no llegan hasta el techo. Yo, lógicamente, entré en el otro. De repente, oigo que me dicen: - ¡Hola! Yo seguí callado, pero el tipo vuelve a decir: - ¡Hola!. ¿Me escuchas? Yo, para no parecer mal educado, contesté: - ¡Hola! Y el tipo pregunta: - ¿Cómo estás? A lo que contesté: - Bien, gracias, un poco cansado. Y el tipo dice: - ¿Qué haces? Yo ya estaba intrigado, pensé, siempre hay gente muy rara en este mundo, y contesté: - ¿Y qué voy a estar haciendo?. Lo mismo que tú, ¡Cagando! Inmediatamente oigo: - ¡Mi vida, te llamo después porque tengo a un imbécil al lado, que está contestando a todas mis preguntas!cagar la bola de billar, ahora antes de comer cualquier cosa primero la mide. Entra a un café un hombre llevando a un mono con una correa. Se sienta, pide una bebida para él y un zumo de plátano para el mono. El animal se toma el zumo, tira el vaso al suelo y comienza a correr por todo el bar, lanzando gritos y haciendo destrozos.Finalmente, llega a la mesa de billar, se para, ve la bola blanca que esta sobre el paño de la mesa; la agarra y se la come. El dueño del bar, enfurecido, le recrimina al hombre: - Óigame, usted, ¡Ese mono suyo es un salvaje, primero me destroza el bar y después se come mi bola de billar! Los voy a echar a patadas a usted y a ese bicho de mierda. El hombre, avergonzado, le dice al dueño: - No se preocupe amigo, yo le pago por todos los daños. Dicho esto, saca un fajo de billetes y se va. Al cabo de una semana vuelven el hombre y su mono al mismo bar. El hombre pide un trago para él y un zumo de plátanos para el mono. El mono esta vez se comporta decentemente; se toma su trago y se pone a caminar mesa por mesa, pero sin romper nada. En esto que ve sobre una mesa un helado con una cereza encima. Agarra la cereza, la mira bien, y procede a metérsela en el culo con toda delicadeza. Se la saca, la vuelve a mirar, y se la come. El dueño del bar, indignado, otra vez le recrimina al hombre: - Oiga! Ese bicho asqueroso suyo es un inmundo!. ¿Vio lo que hizo? Delante de todos mis clientes, se mete una cereza en el culo y después se la come. A lo que el hombre le contesta: - Si, mire, tiene que comprenderlo, con lo que le costó Este era una vez que un señor llega borracho a su casa a las 4 de la mañana, y como no tenía llave se dirigió al patio de su casa, al entrar en el patio, ve que el perro de su casa tiene un lorito muerto en la boca, y el tipo dice: -¡Dios mío!, si es el lorito de la vecina. Al señor le dio pena y puso al lorito en la jaula de la vecina y se acuesta a dormir. Al otro día se despierta y ve que su esposa está llorando y le pregunta: -¿Amor, por qué estas llorando? Y le dice su esposa: -Es que se murió la vecina del lado. Y dice el esposo:-Cómo ha podido ser, si ayer la vi bien y en perfectas condiciones. Y le dice la esposa: -Es que le dio un infarto esta mañana. Porque ayer había enterrado al lorito que se le murió y se le apareció en la jaula esta mañana. Una pareja de novios argentinos van al cine. Mientras estaban viendo la película, la muchacha comienza a tocar la mano al novio, entonces el novio pregunta: - Mi amor, mira para la derecha..., ¿hay alguien?.. - No mi amor, no hay nadie.... - Mira para la izquierda, ¿hay alguien? Ya emocionada la muchacha le dice: - No mi amor no hay nadie! - Y atrás ¿hay alguien detrás nuestro?... - No amorcito! no hay nadie..... - Adelante ¿hay alguien?... - No cariño no hay nadie... - ¡Entonces fuiste vos la que se tiró ese terrible pedo, la concha tuya!
Un carnicero estaba trabajando muy ocupado, cuando ve entrar a su local un perro al que echa de la tienda, poco después el perro entra nuevamente y esta vez el carnicero se da cuenta que el perro trae una nota en el hocico que dice: ¿Podría darme una pierna de cordero, por favor? Lo mira, y ahora tiene un billete de 10 euros en el hocico, así que el carnicero asombrado toma el dinero, mete la pierna de cordero en una bolsa y la coloca en el hocico del perro, el carnicero impresionado decide cerrar la tienda y seguir al perro, éste toma una calle hasta un cruce donde se detiene, deja la bolsa en el piso y se para en sus patas traseras para presionar el botón de cruce, una vez que cambia la luz, toma la bolsa, avanza y llega hasta un paradero de autobuses, ahí se sienta pacientemente y cuando se aproxima un bus se para, mira el número y se vuelve a sentar hasta que llega el autobús adecuado, entonces toma la bolsa y se sube, ya arriba del autobús mira por la ventana distraídamente hasta que llegan a un sector de la ciudad donde toca el timbre y se baja, de ahí llega a una casa, deja la bolsa en el suelo y con la cabeza empieza a golpear la puerta un par de veces y como nadie abre la puerta, da la vuelta a la casa, esta vez golpea una ventana y regresa nuevamente a la puerta a esperar que abran, casi inmediatamente aparece un tipo en la puerta que empieza a gritar al perro, por lo que el carnicero le dice: ¡Pero hombre! ¿Por qué trata así al animal? ¡Es un genio, bien podría salir en la televisión! A lo que el hombre responde: Una tortuguita comienza penosa y lentamente a subirse a un árbol. Después de varias horas de esfuerzo, cuando llega a la punta, se lanza al vacío y se da un feroz golpe en el suelo. Al rato, la misma tortuguita vuelve a hacer el esfuerzo y lentamente, trepando como puede, llega de nuevo casi a la punta, se lanza y se vuelve a dar otro costalazo. Nuevamente, testaruda, hace otro tremendo esfuerzo y después de mucho rato y muchos jadeos, va llegando a la punta del árbol cuando se resbala, se vuelve a caer, agita sus patitas y se pega nuevamente un gran golpe en el suelo. En el mismo árbol en el extremo de una rama, había una pareja de palomas mirándola con lástima, entonces la paloma hembra le dice al palomo macho: - Oye, querido, ¿No te parece que ya es hora de que le digamos a la tortuguita que ella es adoptada? n hombre rico pasea por el parque con sus dos perros dóberman que le han costado una millonada y que están superentrenados para pelear con otros perros. De pronto ve a un vagabundo despeinado con un perro pulgoso y maloliente, para reirse de él le reta: - Te hecho una pelea un solo perro mío con el tuyo. El vagabundo le responde: - No, mejor tus dos perros contra el mío. El hombre rico acepta y comienza un gran combate. Cuando termina todo con los dos dóberman muertos, el rico rompe a llorar junto a los cadáveres diciendo: - Mis perros, me costaron 100.000 euros cada uno. El vagabundo responde: - ¿ ¡Y tú qué crees que a mi me regalaron la cirugía plástica de mi cocodrilo...? Hacer feliz a una mujer es fácil... Sólo se necesita ser... 1) Amigo 2) Compañero 3) Amante 4) Hermano 5) Padre 6) Maestro 7) Educador 8) Cocinero 9) Mecánico 10) Plomero 11) Decorador de interiores 12) Estilista 13) Electricista 14) Sexólogo 15) Ginecólogo 16) Psicólogo 17) Psiquiatra 18) Terapeuta 19) Audaz 20) Simpático 21) Atlético 22) Cariñoso 23) Atento 24) Caballeroso 25) Inteligente 26) Imaginativo 27) Creativo 28) Dulce 29) Fuerte 30) Comprensivo 31) Tolerante 32) Prudente 33) Ambicioso 34) Capaz 35) Valiente 36) Decidido 37) Confiable 38) Respetuoso 39) Apasionado 40) No ser celoso, pero tampoco desinteresado. 41) Llevarse bien con su familia, pero no dedicarles más tiempo que a ella. 42) Darle su espacio, pero mostrarse preocupado por dónde estuvo. 43) No olvidar las fechas de cumpleaños, aniversario de novios, de boda, graduación, santo, fecha del primer beso, cumpleaños de la tía y del hermano o hermana más querida, cumpleaños de los abuelos, de la mejor amiga. Un hombre baja de su coche y se acerca al criador de cerdos: - ¿Qué le da de comer a sus cerdos? - Pues yo le doy las sobras de la comida, basurillas y otras inmundicias que encuentro por ahí. - ¡Oiga, que se ha creído, debe pagar una multa de 1 millón de euros por tratar mal a los animales! El criador se queda todo fastidiado y, al pasar un tiempo, llega otra persona que le pregunta lo mismo, y esta vez dice: - Yo les doy salmón ahumado, entrecot a la pimienta y un postre de helado y pasas. - ¡Oiga! ¡Soy de la Intermon Oxfam, no sabe que hay hambre en el mundo ¿o qué?, debe pagar una multa de 1 millón por derrochar comida! El criador ya no sabe que hacer, pasa el tiempo, llega otro tipo y le pregunta otra vez qué comida le da a los cerdos, y dice: - ¡Mire, yo les doy 50 € a cada uno y que se compren lo que quieran! - Doctor, ¡ya no aguanto más! A pesar de todos mis esfuerzos, mi marido no me considera. Desde que nos casamos, él sólo habla de su mamá, mamá, mamá..... ¡es como si yo no existiese! El psicólogo le pregunta si ya probó con hacer una cena especial. - Sí, pero no ayudó nada. - Tengo una idea, señora -dice el psicólogo. - Si hay un lugar donde su suegra no puede rivalizar con usted, es en la cama. Esta Noche usted se viste con un vaporoso negligé y camisón negro de encaje, todo transparente. Además póngase medias de encaje, un mini tanga y liguero negro, el color negro es muy sexy y excitante, maquíllese, use altos tacones de pulsera, negros obviamente, además cambie las sábanas; coloque sábanas de seda, con ese ambiente seguro que no resiste. Si puede coloque unas velas en lugar de luz eléctrica. La despampanante joven siguió todo el plan al pie de la letra, sin olvidar ningún detalle. Sentía un leve rubor en todo su cuerpo al preparase para su esposo. La verdad es que ella misma nunca se había sentido tan sexy, provocadora y voluptuosa, al mirarse de cuerpo completo en el espejo, sintió deseos por ella misma, de tan sexy que se veía. Al llegar el marido adopta una postura provocativa; él entra a la habitación, la ve y gritando pregunta con cara de desesperación: - ¿Por qué estás toda de negro? ¿Le pasó algo a mi mamááá? Llega un borracho a las 3:00 de la madrugada a su casa, mete la llave despacio sin hacer ruido para no despertar a su mujer. Pero la mujer lo estaba esperando y cuando abrió la puerta enciende la luz. El borracho al verse descubierto le dice: - Qué!. - Qué de qué!. - Qué de qué o qué.! - Qué de qué o qué de qué!. - Qué de qué o qué de qué o qué!. - Qué de qué o qué de qué o qué por qué!. - Qué de qué o qué de qué o qué por qué pues qué! - ¿Dónde andabas? - No, no, no me cambies la conversación.'
Llega el Presidente a la casa de la bruja adivina Josefina y le dice: - Josefina, esta semana soñé varias veces con un palacio y con mucha sal. Por favor, ¿me puede decir qué significa? Josefina mira su bola de cristal, lo mira al Presidente, luego mira nuevamente su bola da cristal y finalmente dice: - Significa que el pueblo está hablando, Señor Presidente. El Presidente se queda pensando y consulta: - ¿En qué sentido? La bruja mira atentamente su bola de cristal y dice: - Claro Señor, el pueblo está diciendo: "Sal del palacio Presidente". Erase una vez un pueblo aislado muy lejos de aqui. Un dia se anunció que iba a pasar por el pueblo un circo cuya atracción estelar era “el pan que habla”. Todo el mundo estaba como loco por verlo. Faltan dos semanas! Como puede ser, el pan que habla! A dos dias de llegar, el pueblo ya estaba esquizofrénico. Que viene el pan que habla! Increible!. Cuando llegó, el circo agotó todas sus entradas a pesar de costar 300 euros cada una. Pero a los pueblerinos no les importaba el precio, era la oportunidad única para ver al pan que habla. -Hola, el espectáculo va a comenzar. Con ustedes, Señoras y Señores, el pan que habla!!! El presentador saca un voluntario al escenario, pero se desmaya. Entonces saca a otro, que está temblando de susto y emoción. Traen una bandeja con un pan y una jarra de agua. - Eche el agua encima del pan - y.... conseguido!! - ¿Como está el pan? - Está... bland-do, esta-ablando, esta hablando!. Dios estaba creando el mundo y le estaba poniendo el nombre a los animales: -Tú te llamarás gallina -Tú te llamarás caballo -Tú te llamarás burro- Y siguió poniéndoles sus nombres y después el burro pregunta: -¿Cómo me llamaba yo? Y dios contesta: -Burro Después de 3 minutos más, el burro pregunta: -¿Cómo me llamaba yo? -Burro Y así cinco veces más le vuelve a preguntar: -¿Cómo me llamaba yo? Él le responde: -Burro idiota Y el burro dice: -Yo ya me estaba aprendiendo el nombre y usted ahora me dice el apellido! Van dos amigos caminando por el desierto y uno le dice al otro: - No puedo aguantar la sed. - Tranquilo, que pronto llegaremos a un pozo dentro de poco.. Llegan al pozo, se acercan y comentan: - Parece que no se ve agua aquí. - Espera que tiraré una piedra. Mira a un lado y otro y ve una gran piedra, la agarra y la tira dentro del pozo. - Pues parece que está profundo. - Espera que ya llegará, le dice el amigo. En esto ven bajar una cabra corriendo hacia el pozo. - Mira la cabra esa, ¡Como corre! La cabra se tira de cabeza al pozo, y dice uno: - Esta tenía más sed que tú, ¿Eh? Entonces, aparece el cabrero y les pregunta: - Buenas tardes, ¿Han visto una cabra por aquí? - Sí señor, acaba de tirarse al pozo, pobrecilla, seguro que tenía sed. - Pero cómo se va a tirar al pozo la cabra, si la tenía yo aquí, amarrada a una piedra! Manuel recibió un loro por su cumpleaños; ya era un loro adulto, con una muy mala actitud y vocabulario. Cada palabra que decía estaba adornada por alguna palabrota, así como siempre de muy mal genio. Manuel trató desde el primer día de corregir la actitud del loro, diciéndole palabras bondadosas y con mucha educación, le ponía música suave y siempre lo trataba con mucho cariño. Llegó un día en que Manuel perdió la paciencia y gritó al loro, el cual se puso más grosero aún, hasta que en un momento de desesperación, Manuel puso al loro en el congelador. Por un par de minutos aún pudo escuchar los gritos del loro y el revuelo que causaba en el compartimento, hasta que de pronto todo fue silencio. Luego de un rato, Manuel arrepentido y temeroso de haber matado al loro, rápidamente abrió la puerta del congelador. El loro salió y con mucha calma dió un paso al hombro de Manuel y dijo: - Siento mucho haberte ofendido con mi lenguaje y actitud, te pido mis disculpas y te prometo que en el futuro vigilaré mucho mi comportamiento. Manuel estaba muy sorprendido del tremendo cambio en la actitud del loro y estaba a punto de preguntarle qué es lo que lo había hecho cambiar de esa manera, cuando el loro continuó: - Te puedo preguntar, ¿Qué fue lo que hizo el pollo? Un borracho estaba en el bar cuando el camarero decide echarlo porque es hora de cerrar. El hombre se levanta de la silla y se cae de cara al suelo, entonces decide arrastrarse hasta la vereda para tomar un poco de aire. En la vereda intenta levantarse de nuevo pero vuelve a caer golpeándose ahora las narices contra el bordillo. Viendo que no podía caminar, siguió arrastrándose hasta llegar a su casa. Entra en casa y otra vez intenta levantarse sin éxito. Así que llega arrastrando hasta el borde de su cama, apoyándose en la mesita de noche consigue incorporarse pero rápidamente cae de boca en la cama y queda felizmente dormido. A la mañana siguiente le despiertan los gritos de su esposa: - Otra vez! Otra vez si vergüenza! Has vuelto a beber otra vez! El esposo pone cara de inocente y dice: - No no... yo ya no bebo... A lo que la mujer interrumpe diciendo: - No lo niegues, cobarde! Si han llamado esta mañana temprano del bar para decirme que otra vez te olvidaste la silla de ruedas! Tags: alcohólicos, bares Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+ Autobus del Imserso Chiste de ancianos, largos, buenos enviado por 1000Chistes En un viaje del IMSERSO a Lourdes, una abuelita le toca el hombro al chófer y le brinda un buen puñado de cacahuetes sin cáscara. El chófer sorprendido le da las gracias y se los come con agrado. Cinco minutos después, la abuelita repite, el chófer vuelve a agradecerle el gesto y se come los cacahuetes. Cinco minutos mas tarde, la anciana viene con otro puñado. El chófer ya no puede comer más y le pregunta: - Dígame abuelita, es muy gentil de su parte atiborrarme de cacahuetes, pero ¿usted no cree que, a lo mejor, sus cuarenta amigos y amigas querrían también unos pocos? - ¡ No se preocupe joven!, no tenemos dientes para masticar los conguitos y sólo podemos chupar el chocolate que los recubre. Tags: abuelos, cacahuetes Comparte o comenta este chiste en Facebook, Twitter o Google+ Jaimito superdotado Chiste de largos, buenos, Jaimito, profesores, niños enviado por 1000Chistes La profesora interviene en una discusión entre dos alumnos: - Jaimito, ¿cuál es el problema? - Es que soy demasiado inteligente para estar en el primer curso. - Mi hermana está en tercero y yo soy más inteligente que ella. ¡Yo quiero ir para el tercero también! La profesora ve que no puede resolver el problema y lo manda para la dirección. Mientras Jaimito esperaba en la antesala, la profesora le explica la situación al director. Éste le promete hacerle un test al muchacho, que seguro no conseguirá responder a todas las preguntas, y así accederá a continuar en el primer curso. Ya de acuerdo ambos, hacen pasar al alumno y le hacen la propuesta del test que él acepta. Inicia entonces las preguntas el Director: - A ver Jaimito,¿Cuánto es 3 por 3? -"9"-. - ¿Y cuánto es 6 veces 6? -"36"-. El director continúa por casi una hora, con la batería de preguntas que sólo un excelente alumno de tercer curso debe conocer y Jaimito no comete ningún error. Ante la evidente inteligencia del menor, el Director dice a la profesora: Creo que tendremos que pasarlo al tercer curso. La profesora no muy segura, pregunta: - ¿Puedo hacerle yo unas preguntas también? El director y Jaimito asienten. Inicia entonces la profesora: - ¿Qué tiene la vaca 4 y yo sólo dos? - Las piernas, responde Jaimito sin dudar... - ¿Qué tienes en tus pantalones, que no hay en los míos? El director se ajusta los lentes, y se prepara para interrumpir... - Los bolsillos, responde el niño. - ¿Qué entra al centro de las mujeres y solo detrás del "hombre"? Estupefacto, el director contiene la respiración... - La letra "E", responde el alumno. - ¿Y dónde las mujeres tienen el pelo más crespo? El director hace una mueca de asombro - En África, responde Jaimito sin dudar. - ¿Qué es blando, y en las manos de una mujer se torna duro? Al director se le cruzan los ojos. - El esmalte de uñas, profe... contesta Jaimito. -¿Qué tienen las mujeres en medio de las piernas? El Director no lo puede creer... - Las rodillas, responde Jaimito al instante. - ¿Y qué tiene una mujer casada más ancha que una soltera? - La cama. - ¿Qué palabra comienza con la letra C, termina con la letra O, es arrugado y todos lo tenemos atras? El director empieza a sudar frío... - El codo, profesora. - ¿Y qué empieza con C tiene un hueco y yo se lo di a varias personas para que gozaran? El director se tapa la cara... - Un CD. El director, ya mareado de la presión les interrumpe y le dice a la profesora: - Mire, póngame a este niño en sexto curso... ¡¡Yo mismo acabo de fallar todas las respuestas !! En un viaje del IMSERSO a Lourdes, una abuelita le toca el hombro al chófer y le brinda un buen puñado de cacahuetes sin cáscara. El chófer sorprendido le da las gracias y se los come con agrado. Cinco minutos después, la abuelita repite, el chófer vuelve a agradecerle el gesto y se come los cacahuetes. Cinco minutos mas tarde, la anciana viene con otro puñado. El chófer ya no puede comer más y le pregunta: - Dígame abuelita, es muy gentil de su parte atiborrarme de cacahuetes, pero ¿usted no cree que, a lo mejor, sus cuarenta amigos y amigas querrían también unos pocos? - ¡ No se preocupe joven!, no tenemos dientes para masticar los conguitos y sólo podemos chupar el chocolate que los recubre.